No entendía por qué no podía dormir, pero en medio de la penumbra de la noche, cuando parecía ver el vacío, cuando me sentía completamente solo, vi dentro de mí y ahí estabas tú, en un pequeño espacio entre mi corazón, mi cuerpo y mi alma, dónde empieza a germinar una semilla de esperanza, la esperanza y fe en el amor. Pero ese amor puro, el que perdura, no el fugaz.
No sabré si soy el primero en decirte feliz cumpleaños, pero espero ser el que lo diga más veces en tu vida, el que ría contigo de felicidad por cada nueva aventura, por cada nuevo logro, déjame ser el que te reconforta cos sus abrazos y te apasiona con tus labios. Quiero estar a tu lado, regocijarte en mi pecho y hacerte saber que todo está bien, que somos lo que nos merecemos y que solamente estábamos esperando encontrarnos. Hazme entender cómo hizo Dios de entre su largo tejido, unirnos a los dos con un hilo, tan prolongado como la distancia y tan dispersos como nuestras lenguas.
Le haz dado una vuelta más al sol, y a mi vida le haz devuelto la esperanza de amar.
Sé que pronto estaremos juntos y seguramente no querremos separarnos.
Con todo el cariño de mi corazón para ti.
Eliana